
Con el triunfo de Sam Hill y unos meses de haber estado andando fuerte hasta que me cai se me vino a la mente un tema que es aplicable a todos los que andamos en bici y buscamos progresar en las bajadas.
Si llevamos nuestra curva de progreso técnico a un gráfico, normalmente cuando uno es joven de espiritu, este tiene un inclinación hacia arriba, pero siempre hay caídas en el gráfico, las que son literalmente caídas donde nos acordamos lo vulnerables que somos cuando tocamos el piso a altas velocidades. foto: Ciclephoto
En mi caso, se ha repetido innumerables veces durante los casi 20 años que llevo haciendo mountain bike. No hay mejor sensación que cuando uno siente que esta andando fuerte, muy cómodo en la bici, arriesgando lo justo y necesario en pleno control para llegar abajo con el éxtasis adrenalinico de haber hecho una excelente bajada.
Pero todo esto se ve interrumpido cuando nos desconcentramos y cometemos el error. Rápidamente la velocidad de la luz se transforma en descontrol, nn fracciones de segundos estamos al borde del porrazo tratando de salvar la caída, pero a pesar de toda nuestra pericia todo es muy rápido y nos encontramos en el suelo llenos de rasmillones o en el peor de los casos con unos huesos quebrados y con nuestro autoestima por el suelo.
Rayos! ¿Que hice mal? ¿Porque me caí? ¿Estaba muy suelto el terreno? ¿Esta muy gastado el neumático delantero? Miles de preguntas se nos vienen a la mente… Pero son muchas las variables que pueden influir pero el 99% de las veces son nuestros errores.
Ahora, con estas caídas: ¿cuanto tiempo nos toma recuperar nuestro nivel que teníamos?
Difícil respuesta. Ya una vez recuperadas nuestras lesiones físicas lo más difícil de recuperar es nuestra confianza para andar a la misma velocidad que íbamos antes de caernos. Pueden ser meses o años. Quizás algunos quedan traumados y nunca más se vuelven a subir a una bici, otros somos persistentes y volvemos rápidamente a seguir intentándolo.
Esto también lo podemos ver con muchos corredores, En el caso de Sam Hill, que en 2008 estaba andando a un nivel realmente increíble (quizas nunca antes visto en un corredor de dh) hasta su caida en la ultima curva de Val di Sole. Desde ahí Sam Hill no ha sido el mismo, ha ganado un par de veces pero su consistencia no es la misma y quizas no lo sea nunca más y habrá que esperar a ver a su discípulo Troy Brosnan si logra llegar a ese nivel. Ahora con su nuevo arcoiris esperamos verlo nuevamente en forma y que nos muestre esas velocidades que a todos nos gustan ver.
En resumen las caídas nos frenan, si o si. Ahora lo que tenemos que trabajar es la mente, lo más difícil de recuperar pero para eso somos montenbaikers y nos levantamos y seguimos adelante intentándolo una y otra vez.









